Pedicura terapéutica en Coimbra
Uña encarnada en Coimbra
Onicocriptosis
Una uña encarnada no se resuelve cortando más hondo. En la consulta se retira el fragmento que está haciendo daño, se trata la inflamación y, cuando la forma de la uña es la causa, se corrige con una órtesis para que no vuelva.
Qué es
La uña encarnada (onicocriptosis) ocurre cuando el borde de la uña, casi siempre del dedo gordo del pie, crece contra la piel que la rodea y la perfora. La piel reacciona como ante cualquier cuerpo extraño: se inflama, duele y, si no se hace nada, se infecta.
Hay tres fases. Al principio solo hay dolor a la presión y algo de enrojecimiento. Después la zona se hincha, se calienta y puede salir pus. En una fase más avanzada se forma un tejido rojo y sangrante alrededor del borde — el llamado tejido de granulación o «carne esponjosa» — señal de que el problema ya es crónico.
Signos y síntomas
- Dolor al calzarse, al andar o cuando la sábana roza el dedo.
- Enrojecimiento e hinchazón en uno de los lados de la uña, o en los dos.
- Piel caliente, brillante y sensible al tacto.
- Salida de pus o sangre junto al borde de la uña.
- Tejido enrojecido que crece sobre la uña y sangra con facilidad.
Causas más frecuentes
- Corte incorrecto: uñas cortadas demasiado cortas o redondeadas en las esquinas dejan una punta que se clava en la piel al volver a crecer.
- Calzado estrecho o de puntera fina, que empuja la piel contra la uña.
- Forma de la uña: las uñas muy curvas («en teja») se encarnan con más facilidad, y la tendencia suele ser familiar.
- Traumatismos repetidos, como en el fútbol o la carrera, o un golpe en el dedo.
- Sudoración excesiva, que ablanda la piel y facilita que la uña la penetre.
- Alteraciones de la uña por hongos o por la edad, que la vuelven más gruesa e irregular.
Cómo se trata
En la gran mayoría de los casos la uña encarnada se trata de forma conservadora, sin cirugía y sin anestesia. El objetivo es retirar lo que está haciendo daño — la espícula, el pequeño fragmento de uña clavado en la piel — y dejar el borde liso para que la piel se deshinche y cicatrice.
Cuando la uña se encarna una y otra vez por ser demasiado curva, la solución es la órtesis ungueal: un pequeño muelle o banda pegada sobre la uña que, a lo largo de semanas o meses, la va levantando y enderezando a medida que crece. Es indolora, no impide andar ni calzarse, y se acompaña de revisiones periódicas para ajustar la tensión.
Como enfermera, Priscila trata también la inflamación y la herida asociada. En los casos que no responden al tratamiento conservador — infecciones extensas, recidivas persistentes — deriva a valoración médica, donde puede estar indicada una corrección quirúrgica parcial de la uña (matricectomía).
Qué ocurre en la consulta
- 1Valoración del dedo, de la forma de la uña, del calzado y de cómo se corta las uñas.
- 2Retirada cuidadosa de la espícula y limpieza del surco de la uña.
- 3Tratamiento de la inflamación y, si hay herida, apósito adecuado.
- 4Colocación de órtesis ungueal cuando la curvatura de la uña es la causa, con mantenimientos cada 4 a 8 semanas.
- 5Instrucciones de corte y de calzado para evitar que vuelva.
Qué puede hacer en casa
- Corte las uñas rectas, sin redondear las esquinas, y no demasiado cortas: el borde debe sobrepasar ligeramente la piel.
- No intente «excavar» la esquina de la uña con tijeras o alicates: agrava la inflamación y favorece la infección.
- Baños de pies con agua tibia y sal, de 10 a 15 minutos, 2 o 3 veces al día, alivian el dolor y ayudan a limpiar.
- Use calzado ancho en la zona de los dedos y calcetines de algodón; evite punteras finas y tacones mientras la uña esté inflamada.
- Mantenga los pies secos y limpios y cambie los calcetines cada día.
Cuándo no debe esperar
Pida cita sin demora — o acuda al médico — si nota alguno de estos signos:
- Pus, mal olor, enrojecimiento que se extiende por el dedo o el pie, o fiebre.
- Tiene diabetes, mala circulación o sensibilidad disminuida en los pies: no lo trate en casa; pida cita a los primeros signos.
- El dolor no mejora tras 2 o 3 días de cuidados en casa, o empeora.
- La uña se encarna repetidamente a pesar de cortarla correctamente.
Preguntas frecuentes
¿La uña encarnada hay que operarla?+
En la mayoría de los casos, no. La retirada de la espícula y la órtesis ungueal resuelven la mayor parte de las situaciones sin cirugía. La cirugía — retirar una parte de la uña y de su raíz — se reserva para casos recurrentes o muy avanzados y la realiza un médico, al que derivamos cuando es el caso.
¿Duele el tratamiento?+
La retirada de la espícula es rápida y, con la técnica adecuada, muy bien tolerada: el alivio se nota enseguida, porque deja de haber algo clavándose en la piel. La colocación de la órtesis es indolora.
¿Cuánto tarda la órtesis en hacer efecto?+
El alivio de la presión es casi inmediato. La corrección de la forma de la uña acompaña al crecimiento, que en el pie es lento: por regla general, algunos meses, con revisiones periódicas para ajustar la órtesis.
¿Puedo tratar una uña encarnada si tengo diabetes?+
Debe hacerlo, y cuanto antes mejor. En la diabetes, una pequeña inflamación junto a la uña puede evolucionar a una infección seria. Díganos al reservar que tiene diabetes, para preparar la atención en consecuencia.
Esta información es general y sirve para ayudar a entender el problema. No sustituye la valoración individual ni el seguimiento médico. En caso de duda, pida cita. Contenido revisado por Priscila Arantes, enfermera colegiada (Ordem dos Enfermeiros n.º 117508).
Otros problemas que se tratan
Uñas gruesas o deformadas
Las uñas que se engrosan o cambian de forma se vuelven imposibles de cortar en casa y hacen daño dentro del zapato. Con el instrumental adecuado vuelven a estar finas, cortas y cómodas — y se busca el motivo del cambio.
Saber más →Heridas y apósitos
Una herida en el pie tiene en su contra el peso del cuerpo, el calzado y, muchas veces, una circulación que ya no es la mejor. Cicatrizar bien depende de limpiar, proteger y aliviar la presión — y de revisar la herida con la regularidad adecuada.
Saber más →Riesgo podológico
En la diabetes, y en otras situaciones que afectan a la circulación o a la sensibilidad, los pies necesitan vigilancia incluso sin molestias — porque el problema es, muchas veces, dejar de sentir. La consulta sirve para ver lo que no se siente y para tratar con seguridad lo que en casa sería un riesgo.
Saber más →Callos y callosidades · Hongos en las uñas · Verruga plantar · Fisuras y grietas
